LA EVALUACIÓN DE IMPACTO SOCIAL COMO PROCESO PARA LA CREACIÓN DE PROYECTOS SOCIALES

Una evaluación del impacto social (EIS) es un proceso de investigación, planificación y manejo del cambio o consecuencias sociales (positivas y negativas, previstas y no previstas) que surgen de las políticas, planes, desarrollos y proyectos (PNUMA, 2007).

El foco central de una EIS es el estudio y análisis de  los impactos importantes de los proyectos más allá de los impactos sobre los recursos naturales (EIA). Ejemplos de impactos sociales incluyen (Vanclay, 2003):

  • El estilo de vida de las personas – es decir, la forma en que viven, trabajan, juegan e interactúan entre sí cotidianamente.
  • Su cultura – es decir, sus creencias compartidas, costumbres, valores e idioma o dialecto.
  • Su comunidad – su cohesión, estabilidad, carácter, servicios e instalaciones.
  • Sus sistemas políticos – el grado en que las personas son capaces de participar en las decisiones que afectan su vida, el nivel de democratización que están teniendo y los recursos previstos para ello.
  • Su salud y bienestar – la salud es un estado de completo bienestar físico, mental, social y espiritual, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.

De los ejemplos mencionados anteriormente, es evidente que la EIS debe contemplar no solo las cuestiones sociales, sino también la interacción con los impactos ambientales. Por ejemplo, si el proyecto planificado afecta la disponibilidad de agua y tierras para la producción local de alimentos, también causa impactos sociales, como el aumento de precios de los alimentos, la necesidad de viajar largas distancias para comprar y/o cultivar alimentos.

La EIS nos facilita la integración sistemática de los problemas sociales en la planificación e implementación de proyectos, así como realiza la mejora de su calidad y sostenibilidad, apoya y fortalece requerimientos nacionales y mejora tanto la aceptación como la apropiación local del proyecto.

La EIS ayuda a identificar y gestionar los potenciales impactos sociales adversos que un proyecto puede causar o a los que puede contribuir, así como a aumentar los beneficios para las comunidades locales y otros grupos.

La EIS es un proceso que debe integrarse a lo largo de todas las etapas del ciclo de vida de un proyecto: desde el concepto y la identificación y durante las fases de preparación, aprobación, implementación y finalización. Durante este proceso, la EIS se debe dirigir a evaluar y administrar riesgos y oportunidades sociales de acuerdo con tres dimensiones interrelacionadas: Una dimensión analítica, una dimensión participativa y una dimensión de gestión.

Los diez elementos esenciales para la correcta aplicación de la EIS son:

  1. Base legal y normativa. Una EIS debe hacerse con un marco normativo en mente, reflejando tanto los marcos legales del país, como otras normas y estándares aplicables.
  2. Contexto social. El proceso de EIS debe proporcionar una comprensión de los grupos, categorías e instituciones sociales locales, con un énfasis particular en la pobreza, la exclusión social y la vulnerabilidad.
  3. Participación de las partes interesadas. El análisis de las partes interesadas y su participación significativa son elementos esenciales del proceso de EIS, al proporcionar insumos para la toma informada de decisiones.Es una parte esencial de un buen gobierno, basada en los principios de transparencia, rendición de cuentas, no discriminación y acceso a soluciones.
  4. Beneficios y oportunidades. El proceso de EIS proporciona la base para determinar cómo un proyecto puede beneficiar a las comunidades locales y otras partes interesadas, así como promover apropiación y apoyo al proyecto.
  5. Identificación de riesgos. El proceso de EIS ayuda a garantizar que se identifica cualquier impacto negativo potencial o real que pudiera causar o a los que pudiera contribuir un proyecto. La identificación y gestión de riesgos se encuentra en el núcleo de las políticas de salvaguardias del BID y de otras instituciones financieras de desarrollo.
  6. Indicadores, línea de base y metodología. Enfatiza la importancia de tener datos precisos y confiables para establecer la línea de base del proyecto y los puntos de referencia. Tener buenos datos es esencial para monitorear y administrar la implementación del proyecto y para documentar impactos a las partes interesadas.
  7. Diseño e implementación. Los riesgos y los beneficios sociales, una vez identificados, se gestionan a lo largo de la vida de un proyecto, tanto durante su preparación como su implementación. Al detectar un posible riesgo social, aplicar una secuencia lógica de pasos, conocida como jerarquía de mitigación de riesgos.
  8. Informes y planes. Durante el proceso de EIS, normalmente se requiere la elaboración de informes y planes específicos a lo largo de diferentes momentos, particularmente como insumos para la aprobación del proyecto. Se debe asegurar la divulgación pública de los documentos clave en formatos y ubicaciones de fácil acceso que permitan a los interesados hacer aportes y sugerencias.
  9. Sistema de gestión de proyectos. El proceso de EIS debe proporcionar información no solo para producir estudios e informes, sino también para garantizar que los problemas sociales son administrados adecuadamente, e integrados en los procesos de toma de decisión del proyecto. Desarrollar un sistema de gestión apropiado requiere asignar presupuestos suficientes, así como otros recursos, asegurándose que hay capacidad dentro del proyecto para gestionar aspectos sociales.
  10. Monitoreo, gestión adaptable y evaluación. Un proyecto debe ser capaz de adaptarse a circunstancias imprevistas de manera flexible. El monitoreo sistemático y la supervisión se deben desarrollar durante toda la implementación del proyecto.

La realización de una EIS es una parte esencial de la preparación y ejecución de proyectos de desarrollo. La EIS proporciona la información necesaria para potenciar los resultados del desarrollo, evaluar y gestionar los riesgos potenciales y fortalecer la aceptación social y el apoyo a un proyecto.