¿Qué programas sociales falta en el Perú?

Nuestro país en la actualidad está en una incertidumbre sobre lo que vendrá en el nuevo gobierno 2020, y con ello nuevos proyectos- y esperanzas de los cambios-, los diversos problemas sociales que se viene arrastrando hace mucho años son el descontento de las personas en el Perú en el día a día, pero, ¿qué proyectos sociales faltan en el Perú? Acá brindaremos los primordiales programas que se requiere:

Planificación familiar

Se sabe que sin educación un país no puede surgir, pero se ha olvidado de algo muy importante -o dejado para el último-, quizás por tabuu, pero la planificación familiar en un país con una taza elevada de adolescentes embarazadas( 7’957,501 mujeres de 12 años a más, según INEI) Es completamente una urgencia.

Esto quiere decir que: Desde el 2009 el porcentaje de embarazos de las chicas entre 15 y 19 años en nuestro país se mantiene en 13%, según INEI. Además de la cifra de: cada día cuatro niñas menores de 15 años quedan embarazadas, en su mayoría son pobres. ¿Cómo es que se llegó a esto? nula educación sexual y nula educación para la planificación familiar.

En el 2016, después de mucha lucha se logró que el Poder judicial ordenó un plazo de 30 días al el Ministerio de salud distribuya sin ningún tipo de costo la píldora del día siguiente. Pero la realidad es que aún hay ciertos problemas de “abastecimiento” y los centros de salud público no tienen la mejor atención, ni mucho menos información para jóvenes que requieren de cuidarse adecuadamente.

Aquí y en cualquier país un embarazo a tan temprana edad limita las oportunidades, el 88% de madres adolescentes en el Perú no accede a sus clases del secundario como cualquier persona. Nuestro país en sudamérica es el que tiene el mayor número de abandono escolar por los embarazos adolescentes.

¿Cómo un país puede surgir con el futuro de los jóvenes truncos? El Perú necesita campañas grandes por todo el país – y en los lugares más vulnerables- sobre educación sexual y planificación familiar. Nuestros jóvenes deben de saber que tener un hijo no es un juego, es un compromiso y que primero ellos deben de tener una profesión y una pareja consolidada para dar un ambiente sano al niño o niña.

La educación sexual se debe enseñar desde el colegio para bajar la taza de embarazo adolescente. Un ejemplo claro es el gran profesor Luis Miguel Bermúdez, profesor del colegio Gerardo Paredes, ubicado en Bogotá. Él diseñó un currículo de educación sexual, logrando bajar la taza de embarazos adolescentes a cero, en dónde se tenía un aproximado de 70 niñas cada año volviéndose madre.

¿Cómo lo hizo?“Me acerqué a los jóvenes sin juzgarlos y dejando de lado el discurso prohibicionista. Se trata de entenderlos no de imponerse”, dice. El plan de este magnífico profesor fue enfocarse en charlas de educación sexual y reproductiva.También les enseñó a exigir sus derechos. “Les negaban el acceso a métodos de anticoncepción y aprendieron a reclamarlos”, indica Bermúdez.

El embarazo adolescente, según Unicef, “está asociado con la violencia de género en su sentido más amplio: violencia física, simbólica, psicológica y económica”.

Educación inclusiva

Hace un par de años todo el Perú fue testigo como un niño con autismo tomó un micro, llegó a una playa, se metió al mar y se ahogó. Sin ninguna persona que lo ayudará o pida auxilio por él. Entonces, la pregunta es: ¿El Perú está capacitado para tener una educación inclusiva?

Todas y todos debemos de saber cómo tratar a una persona con autismo, síndrome de down, o con cualquier discapacidad o particularidad que puede tener una persona. Eso es educación inclusiva, no hacer que las personas se sientan distintos a los demás o “el otro” “la otra” del grupo social.

Autismo

En el Perú existe más de 7 mil 400 escolares que viven con el trastorno del Espectro Autista (TEA). Dentro de los años 2003 y 2012 se determinó que todo niño/a con necesidades educativas especiales, las cuales son incorporadas en los colegios regulares, deben de recibir sin ningún tipo de restricción acciones y programas que puedan atender las necesidades, permitiendo tener un servicio de calidad como el resto del alumnado.

Lastimosamente esto no es una realidad, especialistas y padres de familia denuncian carencias y un mal servicio: ausencia de vacantes, problemas en las capacitaciones de los maestros, discriminación, poca o nula información, etc. En este panorama se ven dos carencias muy alarmantes, en tanto existen padres que no reconocen que sus hijos o hijas son autistas, los profesores no están capacitados para atender a una persona con esta particularidad. Y en dónde se enfatiza “La inclusión no existe”.

Síndrome de Down

“Lamentablemente el único registro que tenemos en materia de personas incluidas en el campo educativo es una encuesta realizada hace varios años. Esta es una barrera. No tenemos identificados cuántas personas con Síndrome de Down hay en el Perú y ahí tenemos un reto en materia de estadística”, indica la psicóloga educativa del área de educación inclusiva de la SPSD, Katherine Britto.
El coordinador del área de Inclusión Laboral del Centro Ann Sullivan del Perú, Enrique Burgos, determina que si hay un aumento en el número de empresas que contratan a personas con Síndrome de Down. Pero, indica que el proceso aún es demasiado lento y que no todas las empresas están cumpliendo con la norma ya puesta.

Con estos datos se ve claramente la poca visibilidad a las personas que requieren de una educación inclusiva, de oportunidades de trabajo y la deficiencia en la educación sexual. No sólo en los colegios se necesita especialistas en los temas, sino también en la policía y toda persona. Todos y todas debemos saber cómo tratar a una persona con estas condiciones, para no tratarlos con discriminación o miedo.
Por ello es importante la gestión pública en los programas sociales si es que se quiere un Perú inclusivo.